Puerto de Barcelona

El puerto de Barcelona  (por de Barcelona ) es un puerto marítimo español, situado en el noreste de la península iberia junto al mar mediterráneo, encajado entre la nueva desembocadura del rio Llobregat  y el barrio de la Barceloneta   en la ciudad de Barcelona. Está gestionado por la autoridad  portuaria de Barcelona, perteneciente a puerto de estado

El Puerto de Barcelona se puede dividir en: el puerto comercial (principalmente carga contenerizada), el puerto ciudadano (cruceros, ferris, zonas de ocio, el Port Vell), el puerto energético y el puerto logístico. Cada una de estas actividades dispone de un espacio propio y segregado de las otras, con instalaciones y personal especializado.

En cuanto al transporte de personas, es el mayor puerto del mediterraneo  en tráfico de cruceros y el cuarto del mundo solo por detrás de los puertos del Caribe. Gran cantidad de cruceros que operan por el Mediterráneo tienen como base el Puerto de Barcelona, entre ellos  el crucero más grande que opera actualmente en el Mediterráneo. El grupo Royal caribbean anunció que en septiembre de 2014 el oasis of the seas cruceros por el Mediterráneo y, a partir de la temporada de verano de 2015, el Allure the seas of —crucero más grande del mundo— realizaría también cruceros semanales por el Mediterráneo, ambos teniendo el Puerto de Barcelona como puerto base.

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Historia

El puerto de Barcelona nació a la vez que la ciudad de Barcelona como un puerto natural situado en una playa que estaba entre una pequeña península que formaba la montaña de Montjuic, y la antigua desembocadura del río Llobregat. Este era el único punto mínimamente resguardado que podían utilizar los antiguos navegantes en muchos kilómetros de costa. Con el paso de los siglos, la ciudad y su puerto fueron ganando importancia, hasta convertirse en la capital marítima de los reyes de Aragón. A pesar de eso el puerto se mantuvo al sur de la montaña de Montjuic hasta que en el año 1378 las autoridades de la ciudad pidieron a Pedro IV de Aragón que continuara las obras portuarias que empezó Pedro III de Aragón, el cual había ordenado la edificación de las Atarazanas Reales de Barcelona que aun hoy en día siguen en pie formando en Museo Marítimo de Barcelona, y la construcción de un puerto al norte de la montaña de Montjuic, debido a que el antiguo emplazamiento había perdido calado por la acumulación de arenas. El permiso para construir el nuevo puerto artificial enfrente de la ciudad llegó el 8 de diciembre de 1438, por orden de Alfonso V el Magnánio. Desgraciadamente una década después los temporales habían destrozado todos los trabajos realizados, y no fue hasta el 1477, bajo reinado de Juan II de Aragón, que se colocó lo que seria la primera piedra del puerto definitivo. Se unió la antigua isla de Maians con tierra firme mediante un espigón. Con las sucesivas ampliaciones del puerto, y la acumulación de arena, la isla ha quedado unida a tierra formando los terrenos donde hoy se asienta el barrio de La Barceloneta.

Terminal de pasajeros

El puerto de Barcelona tiene 9 terminales de pasajeros repartidas entre el Moll Adossat, Moll de Barcelona, Moll d’Espanya y Moll de Sant Bertrà,10 de las cuales 6 corresponden a terminales internacionales de cruceros. En 2017 se prevé que esté operativa la Terminal E, convirtiéndose en la séptima terminal internacional de cruceros y la décima terminal de pasajeros del puerto.

Proyecto nueva terminal

El puerto de Barcelona podría contar con una nueva terminal de cruceros. Así lo ha confirmado a La Vanguardia el presidente de la compañía MSC Cruceros, Pierfrancesco Vago, que ha expresado su intención de “invertir fuerte en la construcción de una gran terminal de pasajeros propian ” en la capital catalana. Según Vago, ya se ha negociado con la Autoridad Portuaria “y empezaremos a edificar muy pronto bajo la batuta de un importante arquitecto local”.

El directivo de MSC Cruceros adelanta que la futura terminal será “un edificio simbólico, visible incluso desde la Ronda Litoral y se convertirá en una hermosa puerta de entrada a la ciudad por el mar”. Aunque se muestra remiso inicialmente a confesar a qué estudio de arquitectura se adjudicará el proyecto de la nueva terminal de pasaje en el Moll Adossat (será la F o sexta estación de viajeros), acaba reconociendo que el autor será Ricardo Bofill, el mismo que diseñó un edificio que ya forma parte del perfil marítimo de la ciudad, el edificio Vela, el hotel W Barcelona.

El edificio se plantea como un a puerta de entrada a la ciudad desde el mar

El que preside Vago es un negocio familiar, aunque mueve unas cifras enormes: ahora mismo está inmerso en una inversión de 9.000 millones de euros dedicados a la construcción de once barcos inteligentes que serán botados entre este año y 2026. Esta inversión tiene también muy en cuenta a Barcelona, ciudad y puerto que el presidente ejecutivo de MSC Cruceros tiene siempre en mente, tanto en el ámbito profesional como personal, como reconoce en un encuentro en Madrid tras recibir el premio al empresario del año de la revista Condé Nast Traveler. Desde que asumió el puesto más alto de la naviera, las cifras de la división de pasajeros de MSC (nacida de una matriz dedicada al transporte de mercancías por contenedor) han crecido un 800% en una década.

Barcelona es un puerto incomparable. Hemos apostado por Catalunya desde el nacimiento de nuestra compañía. Cada vez tenemos más barcos que hacen escala y sobre todo la tienen como base para inicio y final de los viajes gracias al aeropuerto y su infraestructura hotelera. De hecho, nuestros próximos tres nuevos barcos se estrenarán en Barcelona a medida que sean botados y bautizados”, anuncia Vago. Esa apuesta por la capital catalana no se concretará únicamente en realizar más escalas y atraer a nuevos visitantes, sino en la construcción de la gran terminal de pasajeros propia. Todo ello en un momento en el que Barcelona se encuentra en pleno debate sobre cuáles son los límites del turismo que la ciudad no debería sobrepasar.

MSC Cruceros

Los tres próximos barcos de la compañía se estrenarán en la capital catalana

“El de los cruceros es un negocio global y el puerto de Barcelona puede jugar muy bien sus cartas como gran centro mundial de esta industria. Los barcos que se están construyendo son de una nueva generación, altamente tecnificados y que nada tienen que ver con los antiguos transatlánticos. Son grandes generadores de negocio y de oportunidades, así tendrían que ser vistos” apunta el directivo naviero.

En unos días, Sofía Loren, buena amiga de la familia Aponte, propietaria de MSC, bautizará el nuevo MSC Meraviglia en Le Havre. Ya es una tradición: la actriz ha amadrinado todos los nuevos barcos de la naviera desde 2003. Preguntado por el colosal tamaño de los buques que su naviera lanza al mercado, Vago argumenta que se trata de ofrecer cada vez una mayor variedad a los pasajeros y también algo claro: economía de escala. Un barco grande permite mantener un precio medio más ajustado. Según Vago, el sector de los cruceros se ha ido “democratizando” sin dejar de mantener unos altos estándares de calidad” y, a ello, está uniendo también los criterios de sostenibilidad.bar.jpg

http://www.portdebarcelona.cat/es/web/Port-del-Ciudada/cruceros